Rippa Dorii Crianza nace en el páramo de Fuentecén, en pleno corazón de la Ribera del Duero burgalesa. Los viñedos se sitúan a más de 900 metros de altitud, un entorno que favorece una maduración lenta y equilibrada.
Para su elaboración se seleccionan diferentes parcelas familiares con más de 25 años de edad. Estas cepas ofrecen rendimientos muy bajos, inferiores a 5.000 kg por hectárea, lo que permite obtener uvas de gran concentración.
Los suelos son muy variados. Predominan las zonas pedregosas con arcilla, aunque también aparecen suelos de piedra blanca y calizas. Esta diversidad aporta estructura, mineralidad y complejidad al vino.
La añada 2022 estuvo marcada por un verano muy caluroso y seco. Sin embargo, las lluvias de primavera permitieron mantener reservas de humedad en el suelo. Gracias a ello, las uvas alcanzaron una madurez fenólica y alcohólica óptima.
Como resultado, el vino presenta gran intensidad de color, estructura y capacidad de guarda.
